Alina Itucama
Foto por Linda Shelly
Reflexiones sobre el encuentro indígena después de la asamblea del CMM, julio 2009
Algo que me impresionó en este viaja es la manera de vivir de los hermanos(as) de esa región al ver el desierto, en donde sopla mucho viento y fuerte que levanta la arena, yo no podía abrir bien los ojos y cómo en medio de esto nuestros hermanos(as), luchan para vivir. ¡Que significa no tener agua! El agua para nosotros es la vida. La fe de ellos es fuerte a través de todo; el Señor trabaja con las personas necesitadas. Comparando la vida de ellos con la de nosotros, me hizo pensar que nuestro pueblo vive en un lugar de lujo.
Nuestra tierra es fértil, tenemos agua, los niños disfrutan mucho los ríos. No vi ningún río allí. Como indígenas y cristianos, debemos seguir protegiendo la naturaleza.
Los hermanos trabajan duro pero no pueden producir ciertos vegetales por falta de agua. Ellos producen lo que su tierra da. Nuestra tierra da mucho. Mi compromiso es seguir hablando sobre estos temas en las iglesias. Debemos preservar el agua y la naturaleza.
Me impresionaron los rasgos físicos. Cuando proyecté mi video muchos de los hermanos se emocionaron diciendo “Esta persona se parece uno de mi comunidad". No importa de dónde somos, como indígena tenemos mucho en común que nos une. Luego de una semana entre latinos, al llegar al Chaco de Paraguay, sentí que había llegado a la casa, por la hospitalidad, su idioma etc.
Tuve la oportunidad de observar el acto de bautismo. Era muy diferente. Nosotros vamos a un río y después a nuestras casas. Lo vi muy diferente allí. Después del bautismo, siguen con algo importante todavía. Los acompañan al dar la cobija. Que bueno. Estaba reflexionando en lo que significa regresar a la iglesia después del bautismo a sentarse dentro de la congregación. Me conmovió y me hizo pensar en Mateo 28:20, de seguir enseñando después del bautismo.
Este viaje para mi es de mucha reflexión en el desarrollo del ministerio como indígena Wounaan, me ha inspirado en primer lugar servir a los demás con las bendiciones que nos da el Señor. Nos anima a seguir trabajando con mucha responsabilidad en el desarrollo del ministerio, nos da una luz en cuanto a la ecología que El señor nos encargó de administrar su creación.
A La palabra de Dios, la Biblia va más allá de las culturas. Tenemos que ser sabios en preservar las culturas, tradiciones y costumbre que nos edifican nuestras Fe, nuestra vida y a entender el mensaje de la palabra a través de ella. Nuestro sentir es ser una iglesia autóctona a la luz de su palabra porque somos creados a su imagen como pueblo Wounaan.
Nuestros hermanos no indígenas deben conocer o saber nuestras costumbres, tradiciones, su creencias a cerca de Dios el creador. Porque somos una cultura muy diferente con una cosmovisión del mundo de las cosas diferente al mundo occidental. Siempre habrá diferencia entre indígenas y no indígenas por más cristiano que sea. Muchas veces veo de cristianos no indígena cuando llegan a compartir la palabra de Dios, quieren que los indígenas adapten a su manera, a su cultura etc. Quiero compartir un ejemplo claro de mi familia. La mamá de mi esposo no es menonita, a ella le exigieron vestir como una latina con faldas largas camisa manga larga y el esposo no era cristiano lo hicieron dormir por separado hasta que decidió casarse en un juzgado porque amaba a su esposa. Para nuestra cultura no existe que un juez ordene que sean verdaderos esposo o esposa, Para nosotros cuando se juntan entre un hombre y una mujer es hasta que la muerte los separe.
Tenemos a Cristo como modelo, El se despojo de sí mismo y se encarnó entre la gente comiendo, viviendo y caminando junto con ellos aprendiendo y enseñando. Esto nos enseña que tenemos que adaptarnos a las comunidades donde lleguemos a compartir o visitar, para que haya un buen entendimiento de la palabra de Dios.
Aquí juega un papel muy importante los medios de comunicación para hacer llegar informaciones al respecto, El Congreso Mundial, las Agencias Misioneras y otras organizaciones al servicio de la comunión cristiana, ayudar abriendo espacios para los hermanos indígenas para que expresen como pueblo y seguidores de Cristo. De esa manera podemos estrecharnos más nuestras relaciones como pueblo de Dios.
Agradezco a Dios, la oportunidad que me dio de conocer y aprender de los hermanos en las visita y durante el Congreso. También a los hermanos(as) que estuvieron pendiente para este propósito. El señor les bendiga.